Pirámide de Maslow: Cómo Evitar una Vida Vacía y Sin Sentido

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Piramide de Maslow - foto blogpost

Antes de definir qué es la Pirámide de Maslow, hazte a ti mismo estas preguntas. ¿A veces sientes una sensación de vacío en tu vida o en tu trabajo, aunque todo parece irte bien?

¿Y en cambio otras veces, en momentos de dificultades o de incertidumbre, sientes que tu principal preocupación se reduce a conservar tu trabajo, tu negocio o tu salud, y que todo lo demás carece de importancia?

Quizás hace unos meses pensabas a menudo en cuánta ilusión te hacía comprarte ese coche nuevo, o esas vacaciones de verano.

Y, probablemente, ninguna de esas cosas era tu máxima preocupación durante el confinamiento por el coronavirus, ¿verdad?

Este fenómeno psicológico, por el cual nuestros deseos cambian en función de nuestra situación, fue estudiado por el psicólogo norteamericano Abraham Maslow en su teoría sobre la jerarquía de las necesidades humanas, conocida popularmente como la Pirámide de Maslow.

Maslow fue uno de los fundadores y principales exponentes de la psicología humanista, una corriente situada a medio camino entre el psicoanálisis y la psicología conductista, que se enfocaba en la salud mental y la autorrealización.

En su obra Una teoría sobre la motivación humana, publicada en 1943, Maslow describe por primera vez el concepto de pirámide de las necesidades.

La pirámide de Maslow como teoría psicológica ha influído no sólo el campo de la salud mental, sino también otros ámbitos como el marketing y la publicidad, y está plenamente vigente en nuestros días. Sigue leyendo.

¿LISTO PARA PASAR DE NIVEL?

Pirámide de Maslow – definición

«La satisfacción de una necesidad crea otra» —Abraham Maslow

La Pirámide de Maslow es una descripción de las necesidades humanas por niveles. Los requerimientos más básicos para la supervivencia se encuentran en la base de la pirámide.

Y a medida que el individuo va logrando la satisfacción de estos, sus motivaciones, intereses y objetivos van evolucionando.

Los cuatro primeros niveles corresponden a necesidades de déficit, de falta de recursos. En cambio, el nivel superior es el de la autorrealización, que trasciende todo lo demás.

Si alguna vez te has preguntado cómo se origina tu motivación en tu vida y en tu trabajo, la Pirámide de Maslow puede ayudarte a entenderlo.

Porque, piensalo bien: ¿qué explica que algunas personas vivan una vida plena y autorrealizada, mientras que otras se quedan estancadas en su progreso personal?

Maslow defiende la idea de que la mayoría de las personas pueden llegar a ser mejores de lo que son en la actualidad. Su planteamiento se basa en que la vida es un constante proceso de elección entre la seguridad y el riesgo.

Y solo aquellos que optan por la segunda opción, por arriesgarse, son capaces de llegar a mayores niveles de crecimiento personal.

El resto se queda estancado habiendo satisfecho sus necesidades hasta ese nivel.

Vamos a ver en detalle cuáles son esos cinco niveles en la pirámide de las necesidades humanas. Si sabes identificar en cuál de ellos te encuentras comprenderás mejor tu situación, y tendrás una base más sólida para seguir progresando en tu vida y en tu trabajo.

Gráfico Piramide de Maslow

Niveles de necesidades en la Pirámide de Maslow

Según Maslow, nuestras necesidades se escalonan en cinco niveles:

1. Necesidades fisiológicas

Este nivel es la base sobre la que se sustentan todas los demás. En él se encuentran las necesidades biológicas y fisiológicas que tiene el individuo para preservar su vida.

Los requerimientos básicos como la respiración, la alimentación, las horas de descanso, la hidratación, la evacuación de desechos, y el sexo, se encuentran en este primer nivel.

Al ser la satisfacción de estas necesidades un aspecto indispensable para tu vida, todos los siguientes niveles dependen de este.

2. Necesidades de seguridad

Una vez has satisfecho tus necesidades fisiológicas básicas, aparece el segundo nivel de la Pirámide de Maslow: la seguridad. En este escalón se encuentran necesidades como la seguridad personal, el orden, la estabilidad y la protección.

Este nivel se asocia a las expectativas y condiciones de vida que te permiten pensar y desarrollar proyectos en el mediano y largo plazo. Se trata de las necesidades propias de la vida cotidiana, como la seguridad de ingresos y recursos, de empleo, de propiedad privada, así como también aspectos asociados a la estabilidad familiar, moral y de salud.

3. Necesidades de afiliación

Las necesidades de afiliación tienen que ver con tus afectos y con tu emotividad.

Una vez que has cubierto tus necesidades fisiológicas y de seguridad, empieza a ser importante tu red de afectos.

Se trata de los vínculos emotivos y sentimentales que construyen tu entorno cercano. Aquí entran las relaciones de pareja, las amistades y los grupos de pertenencia.

Este nivel es quizás uno de los más fácilmente comprensibles: todos entendemos el deseo de hacer amigos, de enamorarse o de pertenecer a un grupo social. Y la insatisfacción de estas necesidades lleva a la persona a estados recurrentes de soledad y de tristeza, que pueden incluso derivar en depresión.

Sobre las necesidades de afiliación decía Maslow: «El hecho es que la gente es buena. Dale a la gente afecto y seguridad, y ellos devolverán afecto y estarán seguros en sus sentimientos y comportamientos».

En definitiva, todos sentimos el deseo de trascender nuestro ámbito individual, y de integrarnos de forma armónica y satisfactoria en nuestro entorno social.

La compasion es una necesidad

4. Necesidades de reconocimiento

«Lo único necesario para cambiar a una persona es cambiar su idea de sí misma» —Abraham Maslow

El concepto de autoestima aparece en este nivel de la Pirámide de Maslow como un aspecto vital para el desarrollo integral de la persona. Maslow creía firmemente que de la idea que una persona tuviese de si misma provenían sus oportunidades de crecimiento y desarrollo.

En este nivel aparecen tus necesidades de autoreconocimiento, de autoconfianza, la sensación de logro y de éxito, la imagen positiva y de respeto que logras transmitir a los demás.

Cuando consigues satisfacer estas necesidades te sientes sereno y seguro de tí mismo. Confías en tu valor para la sociedad porque aportas valor, y te comunicas con los demás de forma tranquila y asertiva.

5. Necesidades de autorrealización

El último nivel en la Pirámide de Maslow, y el más complejo, es el que se refiere a la autorrealización. Consiste en el pleno desarrollo de tus necesidades internas: en la satisfacción de los impulsos que inspiran tu desarrollo espiritual y moral.

A diferencia de los primeros niveles, donde la comida o el sueño son fácilmente medibles, la autorrealización se refiere a objetivos más abstractos, que dependen de la psicología de cada persona: la creatividad, la espontaneidad, el desecho de los prejuicios adquiridos, la capacidad de solucionar problemas complejos y la búsqueda de una misión de vida.

Según Maslow, «la gente autorrealizada tiene un profundo sentimiento de identificación, simpatía y afecto por los seres humanos en general. Sienten una sensación de parentesco y conexión, como si todas las personas fuesen miembros de su familia».

La Pirámide de Maslow y la autorrealización

«Apunta a la luna. Si fallas, podrías darle a una estrella» —W. Clement Stone

La Pirámide de Maslow no es una teoría vacía que se quedó atrapada en los libros de psicología del siglo pasado. Muy al contrario, se ha convertido en una teoría fundamental en nuestro tiempo.

Abraham Maslow fue, además de un visionario de la salud mental, un hombre valiente, que aplicaba sus ideas en su vida personal. La importancia de su teoría radica en las profundas enseñanzas que alberga, que nos inspiran a la reflexión sobre nuestra manera de vivir y de conducimos en nuestro día a día.

Maslow defendía que las personas no tienen maldad en su naturaleza, sólo infelicidad. Y que esa sensación de falta de alegría trastoca todos los aspectos de la personalidad.

En el origen de esa infelicidad, Maslow sitúa la ausencia de curiosidad y de coraje, de valor, para tomar el camino del autodescubrimiento y la realización personal.

Y también la costumbre de no concedernos el derecho a profundizar en nuestros intereses más profundos, esos que son particulares y únicos en cada ser humano, y en los que radica nuestra verdadera sensación de sentido.

Maslow nos deja el legado de una enseñanza profunda: la necesidad de ser valientes para avanzar y mejorar constantemente, para dar siempre el máximo de nuestra capacidad, para afinar los sentidos del autoconocimiento y para encontrar y potenciar nuestros gustos y talentos.

Y nos descubre también con cuánta frecuencia la voz del individuo es confundida y acallada por las del entorno, la autoridad, los padres, las amistades o los prejuicios impuestos o heredados.

Por eso, la autorrealización personal está inevitablemente ligada al coraje, al valor de enfrentarte a tus miedos y de perseguir aquello que tiene verdadero sentido para ti.

La grieta y la luz - piramide de maslow

Pirámide de Maslow – ejemplos

«Un músico debe hacer música, un artista debe pintar, un poeta debe escribir. Lo que un hombre puede ser, debe serlo» —Abraham Maslow

Tal vez no te resulte familiar el nombre de Sarah Breedlove. Pero quizás te llame la atención saber que aparece en el Libro Guinness de los Records como la primera mujer millonaria cuya fortuna es producto de su trabajo, y no de una herencia.

Sarah era, además, una afroamericana nacida hija de esclavos en una plantación de algodón. Vino al mundo en 1867, cinco años antes de la abolición de la esclavitud por Abraham Lincoln, y casi un siglo antes de los movimientos en contra de la segregación racial en Estados Unidos.

Superando todas las barreras y convenciones sociales de su época, Sarah se convirtió en una gran empresaria bajo el nombre de Madam C. J. Walker, preparando y comercializando productos especializados para el cuidado del cabello de las mujeres afroamericanas.

En sus orígenes Sarah trabajó en plantaciones de algodón, quedó huérfana, se casó, enviudó, y acabó dedicándose al oficio de lavandera.

Por fin, después de una vida durísima, Sarah consiguió ver cubiertas sus necesidades básicas. Su oficio le permitía tener una vivienda digna, alimentarse a sí misma y a su pequeña hija, y podía satisfacer sus necesidades de seguridad y de afecto.

Pero Sarah sabía que podía ser más. Y se atrevió a intentarlo.

Se dio cuenta de que las mujeres afroamericanas no tenían apenas disponibles productos para el cuidado de su cabello. Comenzó a hacer pruebas, a producirlos en su propia casa y a venderlos localmente.

A partir de ahí, con su valor, su trabajo, su deseo de progresar, y su interés auténtico por ayudar a las mujeres afroamericanas a preservar su salud capilar, Sarah creó e hizo crecer un negocio multimillonario. Un éxito asombroso que nadie, en sus orígenes, hubiera podido prever.

Tal como nos dice Maslow, lo que una persona puede ser, debe serlo.

Sarah Breedlove es un ejemplo perfecto de cómo es posible ascender la Pirámide de Maslow desde la preocupación por la pura subsistencia hasta la autorrealización personal.

Incluso cuando todo parece estar en contra, puedes descubrir tu propio modo de aportar valor a los demás, y después hacerlo realidad con valentía y tesón.

Reduce tus necesidades - piramide de maslow

Conclusiones

  • La Pirámide de Maslow no es una teoría psicológica vacía: describe el corazón de las necesidades humanas, y nos anima a explorar nuestro interior, a aceptar riesgos y a atrevernos a buscar nuestro propio sentido en la vida.
  • Si sientes que tus necesidades básicas están satisfechas, quizás sea hora de que des un paso más. Piensa sobre tu vida, sobre lo que has hecho hasta ahora. Y busca tu propia manera de aportar valor a los demás.
  • Si tu situación actual resuelve tus necesidades básicas, pero no te llena, en lugar de quejarte enfócate en lo que sí puedes hacer. ¿A qué dedicas tu tiempo el resto de la semana? ¿Cuánto tiempo pasas mirando la televisión o las redes sociales? Piensa en todas las horas libres que podrías recuperar, y úsalas en algo que tenga verdadero sentido para ti. Prioriza sin piedad para blindar las cosas verdaderamente importantes en tu vida.
  • Y, sobre todo, no te conformes. Ten el coraje de mirar a los ojos a la persona que puedes ser, y comienza el viaje para encontrarla.

¿Listo para pasar al siguiente nivel?

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